La única objeción que podría
plantearse a este tipo de inversión es que
la máxima rentabilidad, se alcanza en un plazo
de tiempo medio-largo, lo que la hace poco atractiva
para inversiones especulativas, pero idónea
como inversión de futuro, la forma de asegurarse
unos ingresos interesantes a partir de la jubilación,
o un excelente regalo para un hijo o nieto, de corta
edad, con el fin de que pase a formar parte de su
patrimonio cuando sea mayor.
Se puede tener la tranquilidad de que se trata de
una inversión ética que, además
de beneficiar económicamente al titular, está
revertiendo en el bien común puesto que la
plantación de árboles evita la deforestación,
favorece la generación de oxígeno, disminuye
los niveles de CO2 y contribuye a que las generaciones
futuras disfruten de un medio ambiente mejor.
Así mismo, Bienes Ecoforestales dona, en nombre
del cliente, el 0,7% del precio de cada venta a ONG's
dedicadas a promover el cuidado de la naturaleza y
la conservación de los recursos.